Conocí a Micaela Núñez a través de un ciclo de conciertos llamado Tres paisajes sonoros. Nunca la había visto ni oído tocar, pero algo me dijo que tenía que ir a verla y la tenía que entrevistar para How to love Paraguay.

Al ver el primer concierto confirmé lo que sospechaba, que Micaela Núñez es una virtuosa de la guitarra, formada bajo la guía de maestras como Berta Rojas (nada puede salir mal) y con tal habilidad en las manos, que en lugar de dedos, parece tener dos arañitas jugando y paseándose por las cuerdas de la guitarra.
Ojito porque viene pisando muy fuerte y va a dar mucho que hablar esta joven y talentosa paraguaya. No te vayas sin saber más de ella y de su próximo concierto en el Ycua Bolaños.
Háblame en 5 líneas sobre quién es Micaela Núñez, la artista, y su formación.
Soy una persona curiosa, soñadora y apasionada por la música, el arte en sus múltiples formas, la naturaleza y el compartir con quienes amo. En el escenario, busco transmitir emociones a través de mis interpretaciones. Me gradué como Profesora Superior de Guitarra Clásica, Licenciada en Música y soy diplomada en Interpretación de Música para Guitarra.

¿En qué momento sucedió el clic en el que decidiste dedicarte a la música y elegir, como compañera la guitarra española/clásica?
La posibilidad de vivir del arte fue algo que recién pude asimilar a los 16 años. Ya me encontraba formándome como música, pero con muchos miedos y prejuicios externos que no me permitían ver la música como una verdadera profesión.
Recuerdo muy claramente el momento en que le dije a mis padres que quería dedicarme a esto: fue un domingo, luego de salir de un ensayo del Ensamble Pu Rory, proyecto de la maestra Berta Rojas. Salí tan convencida y motivada que, apenas me buscaron, y mientras aún estábamos en la misma cuadra del lugar de ensayo, les dije: “Quiero estudiar música en la universidad”.

Aun así, creo que, de manera inconsciente, la guitarra ya era mi compañera de vida. Desde que inicié este camino, nunca pasé mucho tiempo lejos de ella; formaba parte de mí en cada lugar al que iba, y muchas de mis decisiones giraban en torno a mi sueño de continuar con la guitarra.
¿Qué persona o personas tienes como referente alguien tan joven como tú y si son personas a las que has visto en vivo o son, por ejemplo, youtubers/instagramers?
Mi principal referente siempre fue —y sigue siendo— Berta Rojas. Desde antes de conocerla en persona ya la admiraba profundamente por su arte, pero esa admiración creció aún más al descubrir la persona que es.
Hoy en día tengo varios referentes, y en su mayoría me siento más representada por intérpretes mujeres. Entre las guitarristas que admiro se encuentran Antigoni Goni, María Haro, Leonela Alejandro, Vera Danilina, Laura Snowden, entre otras. En el ámbito del folclore, me han inspirado profundamente figuras como Mercedes Sosa, Chabuca Granda y Violeta Parra.
También son referentes clave para mí los maestros que me han acompañado en mi camino como intérprete, como José Carlos Cabrera, Eduardo Isaac, Juan Almada, entre otros.

¿Qué representa para ti tocar y dar vida a un lugar como el Memorial Ycua Bolaños? ¿Por qué elegiste ese lugar o quizá el lugar te eligió a ti?
Personalmente, representa una gran responsabilidad. Creo que es fundamental valorar y respetar este espacio como centro cultural. Honrar la memoria a través del arte me parece el camino más acertado para un lugar con una historia tan cargada.
Inicialmente, el ciclo fue pensado para presentarse en tres ciudades distintas, pero por cuestiones de tiempo esa posibilidad se complicó. Fue entonces cuando visité el Sitio de Memoria y Centro Cultural 1-A Ycuá Bolaños y recorrí sus distintos espacios: el anfiteatro junto al espejo de agua, el auditorio al aire libre y el auditorio interno.
Cada uno transmitía una energía distinta. Sentí que no necesitaba buscar más, que este lugar tenía todo lo que el ciclo necesitaba para cobrar sentido.

A veces sonríes mientras estás en concierto y en otras ocasiones pones un semblante serio. Uno creería que estás domesticando la guitarra y le estás diciendo lo que quieres que haga exactamente, como si no fueras tú la que lo acaba de hacer. ¿Qué es lo que sucede en ese momento en tu interior?
Me causa gracia esta pregunta, porque la mayoría de esos gestos son totalmente inconscientes. Creo que nacen de la intención que pongo al interpretar. Al trabajar una obra, no puedo evitar construirle un sentido, imaginar escenas, como si fuera una historia que se va desarrollando.
Entonces, al tocar, para mí es como ir hilando cada parte de esa narración, y de ahí surgen las sonrisas o las caras de enojo (jaja). En los conciertos más íntimos, a veces invito al público a imaginar su propia historia mientras escucha, y si se animan, que me la compartan después. Siempre me da curiosidad saber hacia dónde lleva la música a cada persona.
Así también, confieso que cuando se trata de una obra con la que aún no me siento muy segura en el escenario, me cuesta relajarme a este punto de dejar fluir la historia detrás, pero siempre es el punto al que deseo llegar.

Cuando sales al escenario, veo una joven con una sensibilidad extrema y una capacidad innata de hacer fluir las notas, como si te las dictaran las musas. Sin embargo, al verte pisar el escenario veo una mujer no sólo valiente sino con mucho power. ¿Es contradictorio ser sensible y tener esa fuerza arrolladora que tienes?
Creo que no es una contradicción, sino una necesidad. El arte nos mueve desde la sensibilidad, que convive y se potencia junto a la fuerza. Muchas veces se asocia la sensibilidad con debilidad, pero para mí es una capacidad profunda de conexión, escucha y empatía; una forma muy poderosa de habitar el mundo.
En el escenario, esa sensibilidad me permite abrirme, interpretar con honestidad y comunicar algo auténtico. Hacerlo con convicción y firmeza es, además, una forma de resistencia y de recordarme que sí puedo.

Futuros proyectos. Después de la trilogía en la que estás trabajando, ¿cuál es siguiente paso? ¿Cómo piensas alcanzar el siguiente nivel?
Me encantaría seguir formándome como música, ya sea desde lo académico o a través de las experiencias que la vida y el camino artístico ofrecen. El paso más próximo es un viaje a Inglaterra, donde por primera vez tendré la oportunidad de convivir con la escena guitarrística europea durante 45 días.
Es una experiencia que me llena de emoción y curiosidad, me intriga pensar a qué nuevos aprendizajes, ideas o lugares me conducirá. Aún no sé con certeza cuál será el “siguiente nivel” para mí, pero sí tengo claro que cada paso estará guiado por la convicción de hacer las cosas tal como las siento.
Micaela Núñez en el diván:
Cuál es la obra más difícil que te tocó tocar: Sonata Op. 47 – Ginastera.
Qué le dirías a alguien que quiere alcanzar la excelencia tocando la guitarra:
La constancia y la curiosidad son las mejores herramientas. (De mí, para mí).
La frase que te ayuda a seguir adelante profesionalmente y quién la dijo:
“No perdés nada con intentar” Frase de mi mamá cada vez que me ve dudosa ante una decisión que genere grandes desafíos.
Tu peor defecto: Soy algo indecisa con cosas que podría resolver más ágilmente.
Tu mejor virtud: Autoconfianza.
Un libro que te haya marcado: El hombre en busca de sentido – Viktor Frankl.
No te pierdas el próximo concierto de Micaela Núñez en el Memorial Ycua Bolaños el próximo 17 de julio a las 20.30h. Echa un vistazo al flyer visitando la agenda cultural de How to love Paraguay
