La Chacarita es uno de los barrios más antiguos de la ciudad de Asunción. Se encuentra cerca de la plaza del Cabildo, el lugar donde se instaló el primer fuerte de la ciudad, pero, además, ocupa los dominios seculares del río, por lo que es inundable.

Quizá por ser antiguo, se caracteriza por sus tortuosas calles, con un carácter parecido al de los barrios judíos de la España anterior a los Reyes Católicos. Tal como pasa a orillas del Nilo, en el antiguo Egipto, su proximidad a la orilla del río le vale no pocos disgustos, ya que, en cada crecida, los chacariteños, se ven obligados a partir a otro lado hasta que el río les permite regresar.

De los muchos que hay en Asunción, es uno de los pocos que se alza orgulloso frente a la bahía Asuncena y cuya espalda nunca ha dado contra el río. La Chacarita, desde sus alturas, observa en su burbuja de aislamiento el paso del tiempo. Desde ahí contemplan cómo los asuncenos se modernizan, aman cada vez más la ciudad y, con la construcción de las costaneras, empiezan a abrazar lo que los chacariteños nacieron rodeando con sus brazos.

Una y mil veces sus habitantes, tan humildes como tercos, se han tenido que desplazar de su barrio. Así pues, en la próxima crecida en la que se inunden sus casas, una vez el río les dé permiso para regresar, se lamerán las heridas y volverán allá donde ellos entienden el mundo.

La Chacarita se considera hoy por hoy un barrio peligroso y de asentamientos informales, lo que se conoce como una favela en Brasil o una villa Miseria en Argentina. Sin embargo, la miseria se puede manifestar de muchas formas, no exclusivamente en el plano económico.

Cuando yo paseé por este pequeño barrio de Asunción vi que la que poblaba sus calles era gente con modales y luchadora. Salve decir que los propios chacariteños mencionaban que la línea de fuego que no había que traspasar era la del puente. No sé cuál, habrá que informarse. Por las dudas, yo entré en grupo en una expedición oficial organizada por la Municipalidad de la ciudad y nos quedamos en la zona alta del barrio.

Lo que más me gustó fue la resiliencia del barrio que, a pesar de no tener ni un basurero ni disponer de buena fama para atraer el turismo, se han ingeniado dos formas de terminar llevándonos “al huerto”:

La primera, sin duda, con el atractivo de ver (por fuera) la casa de su más ilustre poblador, José Asunción Flores, el creador de la guarania. Este es un género musical que entró en la lista de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco en el año 2024. En la pequeña punta Karapá, hay una plaza pequeña, como de pueblo, con unas vistas privilegiadas de la bahía. Desde ahí uno entiende por qué el primer asentamiento español se instaló cerca de ese lugar.

La segunda es que, con lo poco que tienen en la Chacarita, han decidido revitalizarla con el proyecto de los 500 murales para el barrio. Hablamos de murales pintados por artistas urbanos de varios países, los cuales dan otro motivo hoy para entrar en la Chacarita. Son los murales que estás viendo en las fotos de este artículo ordenados del 10 al 1, aunque hay muchos más. Aquí está sólo la selección de los que más me gustaron.

Así pues, cuando se realiza el recorrido guiado por ese barrio, podemos escuchar no solo sobre la historia de esta zona de la ciudad, sino también quién hay detrás de cada mural, quién está representado en él, lo que significa la escena y el origen del artista, entre otros.

Lugares recomendados: Ña Tati, esta pequeña bodeguita para parar a descansar, con una barra muy vintage para sentarse y tomar algo con tu grupo.

Y la despensita de la foto, donde no queda ni un espacio libre, pero sí o sí rezuma autenticidad.

No olvides consumir localmente y, si generas basura, llévala contigo. La Chacarita necesita la ayuda de todos para ponerse más linda.

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Estas hermosas vistas corresponden a la Chacarita «alta», como lo advierte la autora, pero la «baja» no es tan atractiva, porque es fea, sucia y es la que aloja a la mayoría de los facinerosos (chespiritos, peajeros, distribuidores de crack, etc.) que la usan para residir y esconderse. No existe una separación física entre ambas zonas, más que el nivel del suelo. El visitante tiene que saber moverse allí.
Gracias por los consejos. ¡Superútil!
Por otra parte, la nota de la autora es magnífica. Su selección de murales es muy cuidadosa. Y los murales muy ingeniosos, alegres, haciendo muy buen contraste con el entorno. Excelente trabajo de la fotógrafa y cronista. Felicitaciones!
Gracias querido Gustavo. Que tú me digas eso es un honor para mí
Realmente una delicia poder leer éste artículo. Esperamos pronto algo similar por el interior del país.
Por supuesto! Todo a su debido tiempo!
Me encantó el artículo. Dan ganas de ir a hacer ese recorrido, viviendo en Asunción más de 40 años nunca fui. Gracias Rosa.
Gracias Aura, me alegra que te entren ganas de ir. Vale la pena!
Hermoso recorrido .
Estos barrios en todas parte del mundo siempre me gustaron .
Aquí, tengo una La Chacarita y gracias a una española fantástica, estoy conociendo.
Oportunamente iré!
Genial Graciela. Te aconsejo que lo hagas en grupo. Cualquier duda, escríbeme. Un abrazo
Hola gracias muchas gracias por ser parte de mi barrio ser parte de esta nueva historia que marca todo tipo de opinión. Como guía del barrio y en nombre de colores gracias por ser una nueva historia…
Hola Gonzalo! Me alegra mucho que te haya gustado el artículo. Hay que seguir promocionando de forma positiva el Paraguay!